Las emisiones de
humo se dan por los vehículos motorizados, las grandes industrias,
especialmente fundiciones y procesadoras de alimentos, y las quemas de bosques,
pajonales y basuras, emiten al aire grandes cantidades de humo, que no sólo
constituyen un contaminante visual, enturbiando la atmósfera, sino que también
contienen sustancias tóxicas y partículas que afectan a la salud humana.
El humo de los vehículos motorizados contiene monóxido
de carbono (CO), dióxido de carbono (C02) y plomo. El CO es altamente tóxico
para los animales y el ser humano, porque al ser inhalado bloquea el transporte
de oxígeno en la sangre y produce anemia.

Los automotores representan una fuente importante de
contaminación del aire. El parque automotor incluye un numeroso y activo
conjunto de vehículos propulsados por la combustión de hidrocarburos
(ciclomotores, automóviles y camiones).
La contaminación vehicular del aire produce efectos
nocivos para la salud humana. Los estudios epidemiológicos estableciendo
comparaciones entre áreas urbanas (elevado nivel de contaminación) y áreas
rurales (bajo nivel de contaminación) demuestran que el aumento de los casos de
enfermedades respiratorias está relacionado con las primeras.
Gasolina con plomo.
presencia de plomo en el aire que
respiramos tiene diferentes efectos en función de la concentración presente y
del tiempo a que se esté expuesto.
Algunos de sus principales efectos clínicos, detectados en el envenenamiento agudo con plomo, son interferencia en la síntesis de la hemoglobina, anemia, problemas en el riñón, bazo e hígado, así como afectación del sistema nervioso, los cuales se pueden manifestar cuando se detectan concentraciones por encima de 60 mg de Pb por cada 100 mililitros de sangre.
Diésel causante numero uno de cáncer.
Los
motores que funcionan con diésel generan
mayor cantidad de contaminantes que los que emplean gasolina y estos a su vez
son mucho más contaminantes que los que son impulsados por gases derivados del
petróleo. El aprovechamiento eficiente del combustible es la clave para
disminuir los niveles de contaminación generados por vehículos automotores. En
Brasil se está realizando un ensayo con unidades de transporte público dotadas
de motores impulsados por hidrógeno obtenido a partir de la descomposición de agua
corriente. Estos vehículos en vez de contaminar liberan oxígeno en la
atmósfera. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha concluido que los gases
que emiten los tubos de escape de los vehículos diésel son carcinógenos para el
ser humano. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer
(IARC) es el organismo de la OMS responsable de clasificar los diferentes
compuestos y procesos (como el tabaco o las radiaciones solares) en función de
sus probabilidades de causar cáncer en el ser humano. Dentro de su
clasificación, la IARC acaba de incluir los humos de la combustión de los
motores en el grupo 1, el que incluye todos los elementos que han demostrado
fehacientemente que son capaces de causar tumores en humanos. Miles de personas
en todo el mundo respiran todos los días el humo procedente de motores diesel.
Daños al ozono por el
humo
El ozono tiene una doble acción sobre la población humana. Cuando se
encuentra integrado a la atmósfera, en las capas elevadas, constituye una
barrera de defensa a los rayos ultravioleta de la luz solar y de esa manera
evita que estos rayos incidan sobre las células de la piel del ser humano y
sobre otros sistemas biológicos, evitando así la formación de lesiones, algunas
de tipo inflamatorio, otras de tipo degenerativo y otras, las más importantes,
de tipo tumoral, algunas de ellas cancerosas. Por otro lado, el ozono
resultante de la emisión de productos de la combustión y de la actividad
industrial, al ponerse en contacto con las células y tejidos del organismo
humano contribuye a la producción de radicales libres y otros compuestos
reactivos de oxígeno que ocasionan un estado de estrés oxidativo y lesionan así
a los diferentes órganos, aparatos y sistemas. Dependiendo de la magnitud de la
lesión, el tiempo y grado de exposición, así como la capacidad de respuesta y
de defensa y resistencia de los tejidos afectados, las alteraciones celulares,
tisulares y orgánicas variarán y se manifestarán en forma de procesos
inflamatorios, degenerativos, alteraciones del crecimiento y desarrollo, y en
algunas ocasiones se llegará a la producción de tumores, tanto benignos como
malignos. Tal es el caso del cáncer de pulmón, de piel, de mama y de otros
tejidos y órganos en que se incluyen algunos tipos de lesiones proliferativas
malignas como las del tejido linfoide, en el caso de leucemias y linfomas. Es
alarmante ver cómo en los años recientes la frecuencia, incidencia y
prevalencia de este tipo de lesiones, que anteriormente se presentaban en
edades tardías de la vida, se ha estado presentando en grupos de edad cada vez
menor, incluyendo niños y jóvenes.
Alternativas
- Mejorar el transporte publico disminuyendo el transporte urbano.
- Modificar los motores de combustión interna.
- Emplear carburadores sustitutos para gasolina.
- Desarrollar otras fuentes energéticas alternativas tales como la eléctrica.
Informacion recabada de :
http://sarcoliracarlos.blogspot.mx/2010/05/contaminacion-por-vehiculos-automotores.html
Esta
información está respaldada por:
Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades. (ATSDR).
Prof. Carlos sarco lira. especialista
en investigación de la salud publica.
Dra. en C. Andrea Toledo Rojas
Departamento de Salud Pública, Facultad de Medicina, UNAM
Dra. en C. Ana María Castro
Departamento de Salud Pública, Facultad de Medicina, UNAM.
Departamento de Salud Pública, Facultad de Medicina, UNAM.



